Iniciativa institucional · Venezuela

Educación emocional para aprender a convivir

La educación emocional reúne los aprendizajes que nos ayudan a reconocer lo que sentimos, ponerle nombre y elegir cómo expresarlo. En América la entendemos como una práctica cotidiana de convivencia: algo que se aprende en el aula, en la casa y en la comunidad, con paciencia y con ejemplo.

Esta iniciativa acompaña a docentes, familias y grupos comunitarios de Venezuela que quieren incorporar la educación emocional a su día a día. No ofrecemos fórmulas cerradas: compartimos herramientas sencillas, actividades y conversaciones para que cada espacio encuentre su propia manera de trabajarla.

Cuéntanos de tu espacio

Completa el formulario y el equipo de la iniciativa de educación emocional se pondrá en contacto para conocer tu escuela, tu grupo o tu comunidad y acompañarte del modo más adecuado. Todos los campos marcados son necesarios.

Respondemos a cada mensaje con atención individual.
¡Gracias por escribirnos!

Recibimos tu mensaje y el equipo de la iniciativa de educación emocional se comunicará contigo para continuar la conversación.

La educación emocional, en cifras de la iniciativa

Cifras acumuladas de la obra social de América en Venezuela. Las compartimos como referencia del trabajo realizado y no como una promesa de resultados.

180+ Espacios acompañados*
2.400+ Docentes y familias formados*
12 Estados de Venezuela*
92% Satisfacción de los grupos**

* Histórico acumulado. ** Encuesta interna. Cada caso es distinto y los resultados varían según el perfil de cada grupo.

Tres ideas sostienen la educación emocional

Nombrar lo que sentimos

La educación emocional empieza por darle nombre a lo que sentimos. Cuando una persona puede decir «estoy frustrado» o «estoy contento», deja de reaccionar sin pensar y gana margen para elegir cómo responder. Ese pequeño paso, repetido muchas veces, cambia la manera en que convivimos.

Escuchar de verdad

Aprender a escuchar es tan importante como aprender a hablar. En nuestros talleres practicamos la escucha atenta: mirar a quien habla, esperar el turno y preguntar antes de suponer. La convivencia mejora cuando alguien se siente escuchado.

Practicar la convivencia

Las habilidades socioemocionales no se aprenden de memoria: se practican. Por eso proponemos juegos, dinámicas y acuerdos de grupo que permiten ensayar la empatía, la calma y la cooperación en situaciones reales del día a día.

Líneas de trabajo de la iniciativa

Cada línea se adapta al espacio que la solicita. No todas empiezan al mismo tiempo: elegimos juntos por dónde conviene comenzar.

Talleres de educación emocional

Sesiones prácticas para grupos de todas las edades, centradas en reconocer emociones, nombrarlas y encontrar maneras saludables de expresarlas.

Clubes de convivencia

Espacios permanentes donde niños, niñas y jóvenes practican el diálogo, la cooperación y la resolución de desacuerdos con acompañamiento adulto.

Formación para docentes

Acompañamiento a maestros y profesores que quieren llevar la educación emocional al aula con actividades adaptadas a su grupo.

Encuentros con familias

Conversaciones y talleres breves para que las familias incorporen la escucha y el diálogo en la rutina de la casa.

Materiales para el aula

Guías y recursos impresos que facilitan trabajar las habilidades socioemocionales sin depender de equipos especiales.

Jornadas comunitarias

Actividades abiertas en plazas, bibliotecas y centros comunitarios para acercar la educación emocional a toda la comunidad.

Cómo acompañamos a cada espacio

Un recorrido claro y práctico, que avanza al ritmo de cada grupo y se sostiene en el tiempo con herramientas sencillas.

Conversar y observar

Empezamos por escuchar. Conocemos al grupo, su contexto y sus necesidades antes de proponer cualquier actividad.

Diseñar el taller

Adaptamos las actividades al espacio, la edad y el tiempo disponible, con materiales sencillos y objetivos claros.

Practicar en el espacio

Realizamos los encuentros junto a docentes y familias, y ajustamos sobre la marcha lo que el grupo necesita.

Sostener en el tiempo

Dejamos herramientas y acuerdos para que la educación emocional siga viva cuando termina el acompañamiento.

La institución detrás de la iniciativa

Quiénes somos

América es una institución venezolana con vocación de servicio. Entiende su presencia en el país como una oportunidad para aportar al bienestar colectivo y, por eso, impulsa iniciativas sociales que acercan a las personas y fortalecen el tejido comunitario.

La educación emocional es una de esas líneas de obra social. Nace de una convicción sencilla: aprender a reconocer y expresar lo que sentimos mejora la manera en que nos relacionamos, en la escuela, en la casa y en la calle.

Trabajamos junto a escuelas, familias y organizaciones comunitarias, con presencia en Venezuela y con la mirada puesta en el largo plazo. Preferimos acompañar pocos grupos durante mucho tiempo antes que muchas acciones de un solo día.

Nuestros valores

Escucha Quien escucha de verdad abre la puerta a la convivencia.
Empatía Procuramos ponernos en el lugar de la otra persona.
Convivencia Aprendemos a estar juntos con respeto y paciencia.
Respeto Cada grupo, cada edad y cada ritmo tienen su lugar.
Palabra Cuidamos lo que decimos y cómo lo decimos.
Continuidad Acompañamos para que los aprendizajes permanezcan.

Lo que dicen quienes participan

“En mi salón ahora los niños dicen cómo se sienten antes de empezar la clase. Eso cambió el ambiente del día.”
Maestra de primaria, estado Bolívar
“El club de convivencia nos dio un lugar para hablar de lo que nos molesta sin pelear.”
Joven participante, estado Aragua
“Aprendí a escuchar a mis hijos sin interrumpirlos. Es más difícil de lo que parece.”
Madre de familia, estado Táchira

Preguntas frecuentes sobre la educación emocional

La educación emocional es el conjunto de aprendizajes que ayudan a reconocer, nombrar y expresar lo que sentimos, y a relacionarnos mejor con las demás personas. Se trabaja con actividades sencillas en la escuela, la familia y la comunidad, y forma parte de la formación para la convivencia.

Trabajamos con grupos de todas las edades, desde educación inicial hasta adultos. Cada actividad se adapta al grupo, a su contexto y a su ritmo, y siempre se realiza con el acompañamiento de personas adultas responsables.

Solo hace falta escribirnos por el formulario de esta página y contarnos sobre tu espacio. A partir de ahí coordinamos una primera conversación y definimos juntos si empezamos por un taller breve o por un acompañamiento más largo.

La iniciativa forma parte de la obra social de América, así que los talleres y los materiales no representan un pago para los grupos participantes. Cada caso se evalúa de forma individual según el alcance y las condiciones del espacio.

No. La educación emocional es una práctica educativa y de convivencia que complementa, pero no sustituye, el acompañamiento profesional cuando una persona lo necesita. Nuestro trabajo se centra en aprender habilidades socioemocionales en grupo.

Aprender a convivir empieza por escuchar

Si tu escuela, tu grupo de familias o tu comunidad quiere trabajar la educación emocional, escríbenos. Escuchamos cada propuesta con atención y respondemos con el mismo cuidado que le ponemos a cada encuentro.

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